Deportes de viento en Matanzas: windsurf, kitesurf y surf
Hay lugares con viento y hay lugares con olas. Matanzas tiene las dos cosas al mismo tiempo, y casi nada construido alrededor. Esa combinación es rara, y es la razón por la que esta playa aparece en el calendario del circuito mundial.
En Matanzas se corre una fecha del circuito mundial de windsurf de olas (World Wave Tour), en categoría 5 estrellas, la máxima. Han venido a competir aquí riders como Sarah-Quita Offringa, Marcilio Browne, Víctor Fernández y Bernd Roediger.
Pero no hace falta competir para disfrutarlo. Esto es lo que conviene saber antes de venir con la tabla.
El mejor viento no es en verano
Es el error más común. Mucha gente reserva enero pensando que va a navegar todos los días, y en verano el viento baja por efecto de la boca costera.
La primavera —septiembre, octubre y noviembre— es la mejor temporada de viento del año, en frecuencia y en intensidad. Y coincide con temporada baja: mejor navegación, menos gente en el agua, mejores precios.
El otoño trae las mejores olas del año, con viento todavía bueno. Y el invierno, con viento más suave, es en realidad la mejor temporada para quien recién está aprendiendo.
Dónde va cada nivel
Recién empiezas → La Boca, en la desembocadura del río Rapel, al norte. El agua del río no tiene olas ni corrientes: es donde se enseña windsurf, stand up paddle y kayak.
Nivel intermedio o avanzado → Playa Matanzas. El quiebre principal tiene viento cross-offshore y algo racheado.
Kitesurf con saltos → Pupuya, a pocos minutos al sur.
Ola larga de surf → Puertecillo, una izquierda de fondo de arena que los surfistas descubrieron a fines de los 80. El acceso es por camino privado; se recomienda 4x4 o bajar a pie por el sendero del acantilado.
Solo si eres experto → Topocalma, a una hora, con viento fuerte y olas grandes.
Dos cosas que nadie te dice
El agua es fría todo el año. Da lo mismo el mes: traje de neopreno, siempre.
Sopla casi todos los días. Es lo que define a Matanzas y lo que la hace especial. Si vienes buscando una playa quieta para leer al sol, trae cortaviento y ponte a favor de las dunas.
Dónde quedarte
Casa Ziré está en Matanzas, con sendero privado que cruza las dunas y llega directamente al mar. Después de un día de viento hay tinajas y piscina de acceso libre, sin horarios, y el desayuno llega a la habitación.



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